Bibiana Rojas, presidenta Colombian Cannabis: “Sacar las licencias es fácil, pero hay que trabajar para obtenerlas”

Esta empresa huilense ya tiene las dos licencias de cultivo y la de producción. Esta compañía, 100% colombiana y líder en la industria, nos cuenta cómo obtuvo las licencias.

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Bibiana Rojas durante CannaCiencia
Bibiana Rojas fue una de las conferencistas en CannaCiencia. Su empresa es miembro fundador de ASOCOLCANNA. (Foto: Cannapp)

Una de las críticas más fuertes que ha recibido la industria del cannabis es la llegada de de empresas multinacionales. “Vienen aquí a quitarnos la tierra y quedarse con la ganancia” o “se aprovechan del pequeño cultivador colombiano”, son algunas de las frases que se escucha dentro del gremio. Pero si hay una empresa 100% colombiana es Colombian Cannabis.

Su presidenta, Bibiana Rojas, está orgullosa de su tierra y la tierra de su empresa: “En el mismo nombre lo dejamos muy claro. No estamos ocultando quiénes somos, ni de dónde viene el cannabis. Somos muy orgullosos de nuestras raíces. Queremos que apenas vean el nombre la gente diga ‘es Colombia’. Queremos que esta sea la oportunidad para que el país tome liderazgo en una industria a nivel mundial”, na fue una de las conferencistas.

Cannapp entrevistó a Bibiana Rojas durante CannaCiencia en un día muy especial para ella y la industria. El 20 de abril, o 4/20, Colombian Cannabis cumplió su segundo aniversario. “Nacimos en el día más verde del año”.

¿Cómo nace Colombian Cannabis?

Entramos a la industria porque empezamos a leer los artículos en los periódicos sobre la legislación de Colombia y nosotros somos un grupo empresario familiar, no tenemos accionistas externos ni deudas ni nada, somos una familia colombiana. Nuestras otras empresas siempre han estado ubicadas en el Huila, que es una zona roja que fue muy lastimada por la guerrilla. Cuando empezamos a ver este tema del cannabis vimos que era la oportunidad para devolverle a esta zona que ha sido tan lastima por la guerrilla poder traer algo más de desarrollo económico y ayudar a pacientes, doctores y a la comunidad. En Colombia todos podemos entender lo que esta industria puede significar.

Hay muchas personas a quienes todavía se les dificulta un poco entender el tema de las licencias. ¿Podría explicarnos cómo obtuvo las licencias?

Hay cuatro tipos de licencias en Colombia. Está la licencia de semillas, que es básicamente si uno quiere comercializar semillas. Están luego las licencias de cultivo, que son de cultivo psicoactivo y no psicoactivo. La diferencia es si vas a cultivar más del 1% de THC o menos del 1% de THC. Cada una de esas vienen 6 modalidades: son el uso de la semilla, de grano, derivados, fines industriales, disposición, almacenamiento e investigación. Nosotros tenemos las dos licencias, psicoactivo y no psicoactivo, en las 6 modalidades.

Y también está la de fabricación que tiene tres modalidades: uso nacional, uso científico y exportación. También tenemos las tres modalidades.

“Nosotros hicimos documentos como de 500 páginas. Fue un trabajo de equipo de un mes casi que encerrados en la oficina”

¿Y cómo es el proceso para obtener estas licencias?

Todo lo que es con fabricación es con el Ministerio de Salud. Es la primera que tienen que sacar. Recuerden que el sistema va siempre de adelante hacia atrás. Uno empieza desde el final. Primero empiezas con la de fabricación, que es con el Ministerio de Salud.

Ministerio de Justicia es quien se encarga de entregar las licencias de cultivo. No tienes que tener la licencia de fabricación, puedes demostrar que ya se radicó. Ese es el primer requisito para las licencias de cultivo. Si sacas la de cultivo no tienes que pedir la de semillas porque se supone que estás cultivando y sacas las semillas propias para producción.

¿Y qué tan fácil o qué tan difícil es obtener las licencias?

A mi me parece que sacar las licencias es relativamente fácil en el sentido que la ley es muy clara diciendo cuáles son los requisitos, pero hay que trabajar, eso no pasa mágicamente. Nosotros hicimos documentos como de 500 páginas. Fue un trabajo de equipo de un mes casi que encerrados en la oficina trabajando 20 horas al día. Pero una vez que uno tiene esos   documentos, el Gobierno es muy transparente. Ellos quieren saber qué es lo que uno va a hacer y dan mucha flexibilidad. Uno puede cultivar bajo techo, al aire libre, como quiera, pero el Gobierno quiere saber uno qué va a hacer. La tarea es de uno de mostrar qué es lo que quiere hacer y demostrar que tiene un plan de negocio y no simplemente que un día se despertó y quiso sembrar cannabis. Requiere mucha preparación, pero es fácil.

¿Y qué opina del papel del Gobierno en todo este proceso?

El proceso es muy transparente. Yo realmente felicito al Gobierno y me encanta decirlo públicamente porque tanto el Ministerio de Justicia como el Fondo Nacional de Estupefacientes son dos organizaciones en donde es casi un placer trabajar con ellos. Son muy transparentes y muy abiertos. Hacen mesas de trabajo, responden preguntas y tienes hasta fichas didácticas que uno puede encontrar online. Yo sí veo el esfuerzo del Gobierno en tratar de decir “Si alguien quiere una licencia, apliquen y los ayudamos”. Están ayudando a los pequeños cultivadores, están haciendo muchas reuniones de socialización por diferentes partes del país. Lo han hecho muy accesible y felicito al Gobierno porque están haciendo una excelente labor.

¿Qué opinas de estos eventos como CannaCiencia y qué aporte le están dando a la industria?

A mí estos eventos me encantan. Yo anteriormente no encontraba estos espacios en Colombia y por eso tenía que estar viajando a Canadá, Israel, Jamaica, Chile y en varias ciudades en Estados Unidos. He atendido como a unas 50 conferencias, e incluso en algunas ya soy conferencista. Me parecía curioso hablar de Colombia en otros lugares del mundo y que no haya tenido la oportunidad de hacerlo aquí. Me encanta que estamos haciendo estos espacios y esto va a tener una curva exponencial, solo vamos para arriba. Cada vez habrá más información. Cada una de las personas que está acá tiene un efecto multiplicador, y así es como vamos a ir quitando esos estigmas del cannabis. Que cuando hablemos de cannabinoides, de receptores CB1 y CB2 va a ser como cuando hablamos de pan y leche. Esa es mi visión, de poder hablarlo sin ningún estigma. Hace falta que vengan más doctores. En estos eventos llega más gente que dice ‘yo antes cultivaba arroz y ahora quiero cultivar otra cosa’. Me gustaría ver más doctores. Es la parte donde todavía hay mucho escepticismo, a veces un poco de miedo y rechazo. Pero eso de a poquito lo iremos haciendo todos.  

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