Cannabis para empoderar a Corinto: “vamos a salir adelante”

Con la legalización del cannabis para uso médico y científico, el Municipio busca salir adelante. Ven con esperanza el fortalecimiento de la industria para mejorar la calidad de vida de campesinos y cultivadores.

0
cannabis Corinto
En Corinto se está formalizando la red social y comunitaria más importante de cannabis en Colombia. Con apoyo de empresas privadas y de la Alcaldía, el Municipio se prepara para ser un actor clave en la industria. (Foto: Cannapp).

Esta nota la escribo en primera persona, desafiando la escuela del periodismo tradicional y “objetivo”. Y lo decido así porque ha sido quizás el viaje que más me ha enseñado y que más me ha marcado en mis intermitentes años como periodista. Y, repitiendo lo que con tanto cariño me ha hecho sentir esta comunidad, “Corinto no es lo que cuentan”.

La legalización del cannabis le ha devuelto la esperanza a un pueblo que ha sido olvidado por el Estado, hostigado por los grupos ilegales y satanizado por los medios de comunicación tradicionales. Incluso, después de lo mucho que han tenido que sufrir, los corinteños no tienen rencores ni resentimientos: “Ya lo que fue, fue. Hay que empezar de nuevo, porque esta es una nueva esperanza para nosotros”, me dice Alexandra Viscue, representante de Aprocor, una de las asociaciones de cannabis medicinal del Municipio. A ella, como a los demás socios de las diferentes asociaciones y cooperativas de cannabis, se les nota las ganas de salir adelante. Y, sobre todo, se les nota la esperanza.

Asociaciones y Cooperativas para dejar atrás lo ilegal

Entre el terminal de transportes de Cali y Corinto hay aproximadamente una hora y media. El bus que me llevó hasta el municipio del norte del Cauca tomó la vía Florida-Cali, que va desde la capital del Valle y pasa por Miranda antes de llegar a Corinto. Sobre las seis llegó el atardecer, y mientras miraba por la ventana, las montañas comenzaron a iluminarse mientras se asomaba la noche. Pequeños parches de luz se iban prendiendo uno a uno. Era como si las estrellas decidieran bajar y descansar a lo largo de la montaña.

Aquellas luces eran plantaciones de marihuana a lo largo de las veredas y corregimientos del norte del Cauca. Me comentaron los campesinos que para que las plantas crezcan más fuertes en su primera etapa, es necesario dejarlas con luz también en horas de la noche. Y aunque la marihuana ha sido el único sustento de miles de familias y campesinos durante décadas, las comunidades están comprometidas con dar el paso hacia la legalidad.

cannabis Corinto
En Corinto hay aproximadamente hay unas 1.270 familias inscritas en el programa de Sustitución de Cultivos. (Foto: Cannapp)

Actualmente, en Corinto hay cuatro asociaciones que tienen licencia de cannabis medicinal. Cuentan con socios de diferentes municipios del norte del Cauca y, además, son apoyadas por inversión extranjera.

La Cooperativa por la Unidad Norte Caucana, Caucannabis, tiene licencia de cultivo de cannabis psicoactivo bajo la modalidad de fabricación de derivados. Trabajan en alianza con Pharmacielo, empresa colombo-canadiense.

La Asociación de Pequeños y Medianos Productores y Cultivadores de Plantas Medicinales de Corinto, Cannafrucor, cuenta con licencia de cultivo de cannabis psicoactivo en dos modalidades: producción de semillas para siembra y fabricación de derivados. Ellos tienen alianza con la empresa también colombo-canadiense Biominerales-Pharma.

Asociación de Productores de Cannabis de Corinto, Aprocor, recientemente obtuvo su licencia de cultivo de cannabis psicoactivo y también tiene una alianza con Biominerales-Pharma.

Y, finalmente, la Asociación de Agroproductores y de Cannabicultores del Norte del Cauca, Asoprocann, también obtuvo la semana pasada su licencia de cultivo de cannabis psicoactivo. Ellos, por su parte, tienen alianza con la empresa colombo-israelí One Colombia.

“Corinto es más que marihuana, es más que coca, es más que guerrilla. Aquí somos gente amable, gente trabajadora y gente con ganas de salir adelante”

Y a diferencia de muchas empresas y particulares que ya tienen o quieren tener la tan preciada y anhelada licencia, estos grupos de campesinos y cultivadores no buscar lucrarse. Tuve el honor de hablar con miembros de las cuatro organizaciones y todos buscan lo mismo: cambiar el estigma que se tiene de la región y mejorar la calidad de vida de las familias que por años han tenido que subsistir de forma ilegal (porque no había otra alternativa) a través de cultivos de marihuana.

“Llegó el momento de Corinto”

La primera asociación con la que hablé fue Asoprocann. Me recibieron Maribel Muriel Rentería, Vicepresidenta, y Sandra Orozco, Secretaria General de la Asociación. Llevaba ya un par de días en Corinto, y lo primero que me preguntaron fue: “Ve, ¿verdad que Corinto no es lo que dicen?”

  • “Para nada, la verdad me ha encantado”, dije.
  • “¿Y vos tenías miedo de venir? ¿Qué te imaginabas de Corinto”, me preguntó Maribel.

Tuve que responderle con la verdad. Admito que sí sentí algo de miedo, porque lo único que se habla de Corinto en medios de comunicación son temas relacionados con narcotráfico y combates entre fuerza pública y grupos armados. Y, más aún cuando la noche anterior, sobre las 4:00 a.m., comencé a escuchar ruidos que parecían disparos. Me asusté, no lo niego. Me atreví a salir de mi habitación solo para darme cuenta que era pólvora. Supe después que eso lo hace la gente del pueblo a forma de celebración cuando alguien está de cumpleaños. Cuando le conté a Maribel y a Sandra, no podían de la risa. Y, honestamente, yo tampoco.

cannabis Corinto
Asoprocann y One Colombia inaugurarán en Corinto, en octubre, la primera planta de producción y fabricación de derivados de cannabis en Colombia. (Foto: Cannapp)

“Nosotros en Asoprocann queremos cambiar el estigma que tiene el municipio y aprovechar la legalización del cannabis que es uno de los cultivos que más daños le ha traído a nuestro municipio”, explicó Maribel.

Y continuó con un mensaje que después escuché por parte de las demás asociaciones:

Esto del cannabis medicinal nos llena de mucha alegría porque llegó el momento que la gente venga y conozca, porque Corinto no es lo que cuentan. Corinto es más que marihuana, es más que coca, es más que guerrilla. Aquí somos gente amable, gente trabajadora y gente con ganas de salir adelante”.

Y de la forma en que lo dijo, y acompañado con una sonrisa esperanzadora, es imposible no contagiarse de esa ilusión. Dentro del contrato de exclusividad con One Colombia, se arregló que el 70% del personal que trabajará en la planta serán socios de ASOPROCANN. Además, tendrán unas regalías de 80 dólares por kilo de aceite vendido en el exterior. “Ellos nos van a comprar el 100% de la producción de cannabis, y nosotros mismos vamos a maquilar el producto en su planta. Todo el proceso de la materia prima y del cultivo va a ser de gente corinteña, y por eso es tan bonito. Se va a generar mucho empleo ya que el municipio no cuenta con empresas que generen trabajo en la región”, afirma Maribel.

Inversión extranjera: ¿qué opina la comunidad?

A lo largo del trabajo periodístico en esta industria del cannabis, escuché más de una vez la apatía frente a la llegada de empresas extranjeras al país. Sin embargo, nunca había tenido la oportunidad de hablar con las comunidades para saber qué opinaban al respecto. Y para no seguir con la corriente de muchos en la industria, prefiero darle la palabra a ellos, a los campesinos y cultivadores.

Alexandra Viscue es la Representante Legal de Aprocor. Ella opina que la inversión extranjera es sinónimo de prosperidad para la región: “Por años hemos estado esperando que llegue la inversión extranjera a nuestro municipio. Anteriormente por muchos factores de violencia la empresa privada no llegaba. Ahora tenemos la fortuna de que muchas empresas están interesadas en llegar y más en este proyecto que es tan ambicioso para muchos, pero para nosotros es una gran esperanza. Esperanza de generación de empleo, de que el Municipio pueda tener una mejor inversión pública. Yo sí le tengo mucha fe a esto y sé que Corinto va a tener mucho desarrollo”.

cannabis Corinto
Aprocor y Cannafrucor son dos asociaciones que trabajan en alianza con Biominerales Pharma. (Foto: Cannapp).

Ese mismo pensamiento lo tiene Araceli, presidenta de Caucannabis: “Se ven unas grandes oportunidades. Queremos mejorar la calidad de vida de las familias asociadas a través de este proyecto piloto que vamos a hacer aquí en Corinto. Se vienen grandes oportunidades para las familias, y, sobre todo, para la juventud”.

Sandra, de Asoprocann, está en la misma línea que sus otras dos colegas: Que lleguen compañías extranjeras al municipio obviamente es símbolo de prosperidad para todos. Tenemos esa visión de que las empresas siempre llegan a quitarnos lo que tenemos, pero en este caso ha sido diferente. Sabemos que vamos a tener un futuro muy próspero, con ganas y visión de salir adelante”.

cannabis Corinto
Caucannabis fue la primera cooperativa de cannabis en Colombia y la primera en obtener licencia. Trabajan en alianza con Pharmacielo. (Foto: Cannapp).

Después de estar casi una semana en Corinto, yo también me uno a ese pensamiento. En la comunidad se notan las ganas de salir adelante. Ven en la marihuana esa esperanza que la misma planta les quitó durante muchos años. Esto ha generado unión entre municipios de todo el Cauca,

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor deja tu comentario!
Escribe tu nombre aquí